Y el mascarpone tiene, como el tiramisú, sus raíces en Italia. Más concretamente en Lombardía, al norte del país transalpino, donde este queso fresco se elabora con leche, nata y ácido cítrico o ácido acético. El resultado, además de ser muy dulce, es de un alto contenido calórico.
Su color, tirando a amarillento, se debe a que el mascarpone no es un queso propiamente dicho, sino que es algo más complejo: se trata del resultado de añadir un cultivo de bacterias a la nata extraída de la leche que a su vez se utiliza para la fabricación de otro queso parmesano.
Mascarpone SPIGA 250g

Mascarpone SPIGA 500g

Mascarpone SPIGA 2000g

