• Queso duro italiano semi-graso de 10 meses de curación. En porciones de 4,5 kg. aprox. Aspecto: La pasta debe ser compacta, libre de grietas que indiquen un defecto bastante grave como un hinchamiento tardío. La apariencia debe ser uniforme tanto externa como internamente ya que la pieza proviene de una única forma. Color: amarillo pajizo, no particularmente brillante. Debe ser homogéneo en toda la porción. No debe haber matices perceptibles de colores anómalos o que indiquen defectos tecnológicos o de conservación como un mantenimiento imperfecto del vacío por parte del envase. Sabor: El sabor típico del producto es fragante, delicado, pero intenso y agradable. No debe ser excesivamente salado, picante o ácido. Consistencia: El queso debe tener una textura firme, pero no excesivo. Olor: Debe ser el típico de este tipo de quesos, delicado, intenso, agradable. Los olores picantes, ácidos o mohosos no deben ser perceptibles tanto a nivel de la corteza como de la pasta.  

    Queso duro Italiano 1/8 con mínimo 10 meses de curación (4,5kg)

       

    Queso duro Italiano con mínimo 60 días de curación (1kg)

         
  • El tiramisú es un postre italiano que mucha gente relaciona directamente con el mascarpone, ya que es imprescindible para la elaboración de este rico postre en el que este queso es protagonista junto con los bizcochos, el café y el cacao en polvo.  

    Y el tiramisú tiene, como el mascarpone, sus raíces en Italia. Más concretamente en Lombardía, al norte del país transalpino, donde este queso fresco se elabora con leche, nata y ácido cítrico o ácido acético. El resultado, además de ser muy dulce, es de un alto contenido calórico.

    Su color, tirando a amarillento, se debe a que el mascarpone no es un queso propiamente dicho, sino que es algo más complejo: se trata del resultado de añadir un cultivo de bacterias a la nata extraída de la leche que a su vez se utiliza para la fabricación de otro queso parmesano.

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