Base de PINSA clásica Entre la focaccia y la pizza actual encontramos la Pinsa: Un antecedente directo de esta que se prepara con una mezcla de harinas (Harina 0, arroz, malta y soja) con aceite de oliva virgen y sal. El resultado es una base más ligera y crujiente con una fermentación que alcanza las 72 horas y que resulta más digestiva.