El
Parmigiano Reggiano, o el también conocido como queso
Parmesano, es un
extraordinario queso semigraso italiano de pasta dura y textura finamente granulada.
Se elabora con leche cruda de vaca alimentada con pasto y heno y es añejado un mínimo de 12 meses. Esto le confiere un color amarillo pajizo claro y un sabor láctico y afrutado y con notas ligeramente picantes. El
Parmesano es un
queso muy rico en aroma y matices, y resulta habitual
rallarlo o comerlo en virutas y láminas irregulares, acompañando a muchas especialidades de la cocina italiana. Si todavía te preguntas por qué el
Parmigiano Reggiano es considerado como el rey de los quesos, comencemos por el principio del viaje.
Con su sabor floral y afrutado, el
Parmigiano Reggiano es ideal para aperitivos. Al ser un queso
difícil de cortar a cuchillo, unas sencillas lascas o cortes irregulares, acompañadas de nueces o frutas deshidratadas será un
snack que no podrá faltar nunca en tu
tabla de quesos. Su sabor inconfundible y amplio en matices,
enriquece recetas clásicas como los risottos, las pastas italianas, y las verduras a la brasa.
Rallado y ligeramente fundido, ¡es absolutamente irresistible! El
Parmesano no sólo puede usarse sobre platos ya terminados.
Es también un ingrediente principal en varias elaboraciones como en la sabrosa salsa pesto, el crujiente de
Parmesano o en la clásica ensalada césar.
Rueda entera 36 meses de curación
Media rueda 36 meses de curación
1/8 de 36 meses de curación
Rueda entera 24 meses de curación
Media rueda 24 meses de curación
1/8 de 24 meses de curación
1/8 de 18 meses de curación
1/8 de 12 meses de curación
Cuña de 1kg con 18 meses de curación
Cuña de 200gr con 18 meses de curación